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Revolución 15 - Música para el optimismo

Estas últimas revoluciones me están encantando. Aunque en esta en concreto no lo he hecho bien hasta ahora. Os cuento. A mí me ENCANTA crear listas de reproducción. Asociadas a un sentimiento, a una persona, a lo que sea. Ahora mismo estoy pasando por un duelo. Me gusta pasarlo mientras estoy coja porque así mi ajetreo habitual no está, y estoy siendo más consciente de cuáles son mis fases del duelo, creando nuevos mantras, etc. Mi primera fase (una fase que duró muy poco) fue de negación. "Nada es irreversible" "puede que no sea definitivo". Lo típico. Una semana después superé esta fase, y entré en la fase de tristeza. Durante estas semanas de la fase de tristeza he ido intercalando listas de reproducción. A ratos escuchaba la lista de canciones marchosas de Mònica, a ratos escuchaba una lista que se llamaba "Broken Heart". Mis canciones favoritas en esta lista eran: Stay with me , de Sam Smith; Someone like you , de Adele; Goodbye my lover , de J...

Revolución 11 - Date un baño de luz azul

La idea es la siguiente. Si no he entendido mal, la luz natural tiene el espectro de la luz azul (es decir, que dentro del espectro de la luz blanca, tiene la franja que correspondería al color azul).  En cambio, las bombillas que tenemos en casa, (a no ser que sean de "amplio espectro", es decir, específicas para que se asemejen a la luz natural), no incluirían el azul dentro de su espectro. Por esto es importante que intentemos pasar más tiempo en el exterior, que disfrutemos de los beneficios de la luz natural, especialmente si los complementamos con algo de ejercicio físico.  A parte de ponernos morenos todos hemos notado que el sol nos sienta bien. Hace que aumenten nuestros niveles de serotonina ayuda a funcionar a la vitamina D, que es la encargada de la absorción del calcio, etc.  No sé vosotros pero yo este año he estado esperando el sol como agua de mayo. Sí, hay sol durante todo el año pero es muchísimo más cómodo salir a tomar un baño de luz azul cu...

Revolución 10 - planifica un rato positivo

¡ME ENCANTA ESTA REVOLUCIÓN!  La teoría es la siguiente: tienes que pensar en alguna persona que sea positiva, o te haga sentir algo positivo. Bien. Ya la tienes, me imagino.  Como me gusta currarme estas revoluciones, yo me he propuesto pensar en tres.  La primera es mi amiga Nika. Ella es una de las personas con las que iba a quedar cuando me caí (y con Joss, "ma bitches"). Y entre trabajo de ellas y viajes, pues no hemos podido vernos. Nika es una persona que me encanta, desde que la conocí. Siempre está sonriendo, y es de esas personas con las que puedes empatizar perfectamente. Tiene algo magnético, algo que no se puede explicar, una especie de magia que cautiva a cualquiera. Con ella quiero ir a algún lugar bonito, quiero que me explique todo lo que ha hecho en este tiempo. Quiero que nos cueste entendernos algunas veces, pero que en el fondo sepamos como se siente la otra.  Otra de las personas a las que quiero ver es a Mo. Sí, ya la he visto mu...

Revolución 7 - Viaja sin moverte de casa

Esta revolución está pensada para relajarte. Debes visualizar un lugar tranquilo, ese lugar en el que te gustaría estar. Ahora mismo ya estoy relajada, quizás no tranquila, pero vamos, que mi vida no es un tren sin frenos. Primero, he empezado a buscar pisos en Airbnb (soñar es gratis, ¿vale?). Me encantaría viajar a Italia o a París, a un lugar lleno de tranquilidad, donde la gente hable una lengua distinta a la mía y que es música para mis oídos (de vez en cuando veo una película en francés así sin subtitulos ni nada sólo por el gusto de escuchar el idioma).  Luego he pensado que eso estaría muy bien, que sería muy relajante y me llenaría mucho. Pero... No es lo que más me apetece. Yo, cuando pienso en viajar pienso en coger un avión, o hacer un largo viaje en tren o en coche.  Pero, viajar con la mente es otro tema. Ahora mismo, viajando con la mente, donde más me apetece ir es  a bailar. Salir de noche, maquillarme, incluso ponerme tacones (unas botas de...

Revolución 4 - Y a ti, ¿quién te cuida?

Todos hemos tenido a alguien que nos cuidó cuando no éramos capaces de hacerlo por nosotros mismos. Alguien que  nos alimentaba, que nos daba un hogar, nos lavaba, cuidaba de nosotros si estábamos enfermos, etc. Cuando llegamos a una cierta edad, cada vez hay menos cosas que necesitemos de los demás. Ya no hay otra persona encargada de cuidar de nosotros, sino que tenemos que hacerlo por nosotros mismos.  Es importante pensar en cómo nos cuidaron estas personas que lo hicieron, porque será así como cuidaremos a otros y como nos cuidaremos a nosotros mismos.  Y bien, ¿cuáles son las cosas buenas que hemos aprendido de nuestros padres? Pues aquellas que nos gustan de nosotros mismos.  En mi caso, he aprendido a ser responsable, bondadosa, generosa, a cuidar de los demás y a querer de manera incondicional.  Por otro lado, hay algunas cosas que nos gustaría cambiar.  Yo, de las que he adquirido querría cambiar un cierto miedo que tengo a cosas del...

Revolución 3 - Una caja para mimarme

Esta revolución me ha hecho pensar en una caja que, de hecho, ya tengo. Mi caja no estaba pensada para mimarme, sino para relajarme. La idea de la caja para mimarme es guardar en ella todo tipo de cosas que te hagan sentir bien, lo que sea, cualquier cosa. Por ejemplo podrías guardar chocolate si te gusta, una determinada colonia o algo por el estilo. En mi caja, como era para la relajación (o para la rutina de dormir) había cosas más variadas. Algunas de ellas las voy a conservar, otras no, y algunas aún me faltan. Primero, tengo el pequeño libro del Mindfulness. En este libro se incluyen muchos consejos para conectar, para vivir cada momento plenamente. Lo uso sobretodo cuando estoy nerviosa o me siento perdida, para volver a conectar conmigo y para poder aprovechar el momento.  Después, tengo una crema que sirve para relajarse. Es una especie de roll-on que sirve para hacer masajes en puntos que pueden ser relajantes, como en el entrecejo, en las sienes.....

Revolución 2 - Hazte amiga de tu cuerpo

Hoy es un trabajo más duro que ayer. Lo primero que debemos hacer es pensar en todo aquello que nuestro cuerpo nos ha dado a lo largo de nuestra vida. Esos buenos momentos en los que nos ha dado placer, todos esos lugares a los que nuestras piernas nos han llevado, la vida que tenemos y que hemos tenido. Nuestro cuerpo nos ha permitido, en cierta manera, existir. ¿Y cómo se lo agradecemos? Este es el primer ejercicio. Pensar en aquello que hacemos únicamente por y para nuestro cuerpo. Parece que no debamos hacer nada ¿no? Cubrir las necesidades fisiológicas, evitar sufrir accidentes y poco más. Pues lo que nos plantea Elsa a continuación es lo siguiente: debemos tratar a nuestro cuerpo como si de un amigo se tratase. Propone que hagamos una lista de cosas que haríamos por un amigo, y que intentemos hacer estas mismas cosas por nuestro cuerpo. De esta forma, conseguiremos ser más felices en el, estar menos cansados y estresados, sentirnos con más energía, todo. Mi lista será de...

Revolución 1 - SERENIDAD

Elsa Punset ha escrito un libro de "rutinas breves" que te ayudan a cambiar esos hábitos, costumbres, etc. que ya no nos sirven. O simplemente para adquirir aquellas que no tenemos. Pues bien, compré este libro hace un tiempo, y realicé una o dos de estas rutinas, pero no me he detenido a seguirlo haciendo. Creo que aprovecharé estos días en los que estaré con la pata chula para ir haciéndolos, y ya puestos, como me gusta escribir, pues escribiré sobre ellos. Iré realizando estas rutinas en orden, y si hay alguno que no puedo realizar pues lo modificaré un poco. La primera rutina es sobre la serenidad. ¿Sabes ese día en el que te has maquillado maravillosamente los ojos (a la quinta vez) y nada más salir de casa se te mete una mota de polvo en el ojo y tú, que temes por tu salud, te rascas como si no hubiera mañana? Pongamos que esa tarde te pones a pintar, en plan "voy a relajarme haciendo algo bonito". Obviamente, a parte de que no sabes pintar hay algún c...

Verano

En otra vida, yo fui agua. Agua de mar, salada y fresca. Iba y venía entre la arena de la playa. Saludaba a los bañistas habituales en verano, y me reía con las bañistas locas del invierno. Me calentaba con el sol, reflejaba su luz. Albergaba dentro de mí muchísimos animales bellos, libres y brillantes. Mis tonos eran siempre azules, pero no eran iguales nunca. Ni dos días seguidos, ni siquiera dos momentos seguidos. A veces subía la marea, otras no. Me sentía atraída por la luna, por sus cráteres y su luz blanca. Jugaba con la arena, la mecía entre mis manos. Cogía las rocas más grandes y la transformaba en arena fina y blanca, o negra, o roja. Me encantaba dejarla toda llena de mi espuma blanca y salada, como yo. Me gustaba ayudar a curar rápido las heridas. Aunque a veces escocía. Me enamoré del viento, y me movía siempre a su ritmo. Creo que nunca he dejado de ser agua. Ojalá llegue pronto el verano.

Otra vez es Año Nuevo

Otra vez se acerca el final de año.  Y como cada final de año (adoro esta época) me pongo a mirar y remirar todas las cosas que han pasado desde hace un año.  Parece que fue ayer cuando terminó el 2015. Parece que fue ayer cuando escribí mis propósitos para este año.  Y algunos se han cumplido, otros no. Yo no podía llegar a imaginar lo que el mundo me deparaba este año. Toda la gente maravillosa que he conocido, todas esas personas especiales que me han hecho tan feliz. Mis amigos de siempre y para siempre, grocs, amigos de paso, amigos nuevos que llegan espero que para quedarse, mi peli-cúrcuma,  mis niños del esplai, los monis guaposos, mis primos maravillosos, mis papis, mi sista.  Estoy muy orgullosa de mí misma. He conseguido cambiar muchas de esas cosas que no me gustan de mí.  Y lo he hecho porque he querido.  Con mi esfuerzo. Ayer estuve hablando con mi profesora de yoga, (en realidad es profesora de mil cosas, per...

Mis niñas fuertes

Qué fuertes son. Qué fuertes. Esas personas que cada día se despiertan y abrazan a la vida con los dos brazos. Aunque la vida se revuelva, y tiemble, e incluso quiera salir corriendo. Ellas, que no se rinden nunca. Que los viven a tope. Todos los momentos. Me encanta esa energía, la sensación de que ese momento es único. Porque sólo estás ahí, y lo que pasa es único. Mis niñas con pasión, mis niñas bonitas. Que me sacan una sonrisa con sus halagos, Que al ser felices conmigo, hacen que yo también sea feliz conmigo. Que se enamoran, y se desenamoran, pero sobre todo quieren. Quieren muchísimo. Yo quiero aprender a querer así, quiero aprender de vosotras. Quiero haceros fotos naturales y que estéis preciosas aunque os gusten más posando. No podéis ser más bonitas que cuando sois vosotras mismas. Daniela, Joss, os quiero y cada día que no os veo os echo de menos.

Levántate, salvaje

Levántate.  Grítale al mundo lo que no te deja decir No dudes ni un segundo de ti misma. O todos. Duda siempre que quieras Cambia, crece, o no. Lo que quieras.  Vive tu vida, y que sea sólo tuya. O cómpartela si te enriquece.  Mira el vaso medio lleno, o mejor lleno del todo, o ni mires el vaso.  Olvídate de los demás, o no los olvides nunca.  No vuelvas a aquel lugar en el que no fuiste feliz, o revívelo para siempre. Lo que quieras. No dejes que nada te cambie, o permítele al mundo enseñarte.  No cambies nunca por nadie, ni por ti.  O adáptate al resto. Y a tu vida. Y a ti. No quieras nunca a nadie. O quiere siempre a todos.  Hay cosas que no puedes perdonar. Pero en realidad sí puedes hacerlo, si quieres.  No busques en otros lo que está dentro de ti. O búscalo. Lo que quieras.  En resumen, sé tú. Y sé feliz. 

Paraules d'amor

Me gusta el amor. Me encanta. Últimamente estoy escuchando muchas canciones románticas y fijándome en la letra. Y me estoy dando cuenta de que lo que nos gusta del amor es sentirlo. Nos da igual la otra persona, o prácticamente. Las canciones de amor no tratan de la otra persona. Tratan del que ama. "Yo te amo con la fuerza de los mares, YO..." Ésta es la más evidente, ya que todos la cantamos hasta con el énfasis en el "yo". Pero absolutamente todas. " Oh, my love, my darling I've hungered for your touch, a long lonely time ".  Aquí al menos dice "your touch". Esta idea me gusta y me disgusta al mismo tiempo. En parte, no me gusta que seamos tan egoístas. ¿Hasta cuando nos enamoramos vamos a pensar en nosotros? Pero, por otro lado, creo que es bonito. El hecho de que pienses en cómo tú te sientes por el amor de esa persona hace que te quieras a ti mismo, aunque sólo sea un poquito.

Pensando, pensando, me acabé estampando

¿Por qué tanto pensar? ¿Por qué tenemos esos aprendizajes tan metidos en nuestras cabezas que no podemos ignorarlos? "Es que siempre lo he hecho así". Y ya está, es el final. No hay algo más complicado y más necesario que cambiar nuestra forma de pensar, de ver, de mirar. Muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de lo absurdo que es algo que estamos pensando hasta que lo decimos en voz alta y sentimos lo que esas palabras nos hacen sentir. No sé a vosotros, pero a mí me pasa demasiado a menudo que cuando digo en voz alta algo a lo que llevo tiempo dándole vueltas me doy cuenta instantáneamente de que era muchísimo más fácil de lo que creía. Quizás lo único que haga falta sea dejarse llevar. No pensar tanto en los porqués, ni en los cómo, ni en los "qué pasará luego". Quizás ha llegado el día en que de una vez por todas nos dejemos llevar por el instinto. Y no para hacer locuras o peligrosidades, sino para vivir plenamente una vida que no debería ser d...

He perdido mi diario

Sí. He perdido mi diario y no hay forma de encontrarlo. Pero no pasa nada. Puedo resumir el día en mi nueva decisión: voy a crear un nuevo blog. No quiero abandonar este (más de lo que ya está), pero creo que estoy en una nueva etapa de mi vida. Nueva etapa, nuevo blog. Doy gracias al año pasado por todo lo que la vida me ha enseñado sobre los demás y sobre mí misma. Doy gracias a todos los que me han acompañado, a los que he reencontrado y a los que ya no quiero más. Parece que esté recogiendo un Óscar. En fin, aunque ya os lo contaré en mi nuevo blog, os resumo mi nuevo proyecto: Voy a escribir (por ahora) un blog semanal. Sobre una persona, una película, algo que me inspire y que me suponga un reto. Añadiré también alguna imagen o alguna canción que me sirva de inspiración. Gracias, querido diario. Gracias a todos los que leáis hasta el final.

Lo que tienen en común Beyoncé y Albert Espinosa

Yo quiero ser una persona fuerte. Más. Una persona inteligente. Más. Una persona que no necesite permiso, que no tenga dudas, que no dependa de nadie. Una persona que no existe al fin y al cabo. Nadie lo hace todo sin dudar, sin pensar. Nadie vive su vida sin ningún remordimiento. Y menos mal. Entonces, lo que quiero es ser feliz. Es estar alegre, reír, llorar. Vivir. Escuchar una canción y sonreír por lo que me hace sentir. Que esta canción me dé fuerza. Es una de esas pequeñas grandes maravillas. Levantarte por la mañana, sin ganas de nada y de repente escuchar esa canción, que parece que esté hecha exactamente para ti, aunque no tenga nada que ver contigo. Yo quiero ser como Beyoncé, o como Albert Espinosa. Quiero sacarle todo el jugo a la vida. ¿Que lucho contra una enfermedad fuerte y le gano? Pues escribo libros maravillosos sobre lo que me ha pasado, y así lo que he aprendido estará vivo para siempre. ¿Que mis videoclips gustan? Pues voy ...

Sueños y otros fenómenos rutinarios

¿Por qué renunciamos a los sueños?  Los sueños son parte de nosotros. Nosotros somos los sueños.  Estamos llenos de ellos, por todas partes.  Por los sueños reímos y lloramos.  Por los sueños nos movemos y nos quedamos quietos, no hay ninguna motivación que no traiga detrás un sueño.  A veces son sueños que podemos explicar. Otras veces son sueños secretos, silenciosos.  Incluso el amor. El amor es un sueño. Es el sueño más grande de todos.  Es esperar que exista otra persona que sea exactamente la que estamos buscando.  Y la encontramos, y poco a poco nos vamos dando cuenta de que esta no es la persona que buscábamos, que es diferente, que nos hace cambiar y plantearnos las cosas.  Y cuando nos damos cuenta de eso, podemos seguir adelante y cumplir nuestro sueño o podemos desistir y perderlo para siempre.  Porque los sueños son parte de nosotros y nosotros somos los sueños.

Silencio

Me gusta el silencio. Me gusta lo que el silencio dice y lo que esconde.  Me gusta cuando el silencio es incómodo y habla. Me gusta cuando el silencio nos acerca a nosotros mismos.  Y es que hay silencios que pueden tocarse, que lo llenan todo.  Son como un día de sol, como una tarde de sofá y peli, como una mañana con One Republic de fondo, con unos ojos que miran con amor.  Son como pasear por Barcelona de noche, cuando todos van a algún sitio.  O como inspirar muy hondo en un buen momento, para cargarte de felicidad los pulmones. Y es que son los silencios que dicen la verdad.  Si eres feliz en silencio, puede que  lo seas para siempre. 

Cambios

¿Para qué cambiamos? ¿Para qué crecemos? ¿Cambiamos por nosotros? ¿Para conseguir algo? ¿A alguien? A veces ni nos damos cuenta de que cambiamos. Pero lo hacemos. Cada día.  Y todas esas cosas nuestras que ya no están, ¿dónde están? ¿a quién se las hemos dado? Todas esas personas que podríamos haber sido, ¿ya no existen?  Esa gente a la que habríamos conocido, ¿nunca aparecerá? Aprender y cambiar son la misma cosa.  Y crecer.  Y reír,  Y es que al final, cambiamos por los demás.  No para tenerlos. No para cambiarlos. No por miedo. Cambiamos por aquellas personas a las que queremos.  Aquellas personas que nos hacen ser mejores. Aquellas personas que entienden. Nada en concreto. Simplemente lo hacen. Quizá pase lo que pase teníamos que conocer a estas personas, Y reír. Y crecer.  Y lo mejor de todo es que estos cambios no se van. Pasará el tiempo, y estas personas también habrán cambiado. Habremos dejad...

El superhéroe

Érase un superhéroe que un día se dió cuenta de que volaba. Cuando estaba en lo más alto, con su capa ondeando al viento y sus brazos extendidos, casi sin querer, miró abajo. Vio todas esas personas tan pequeñas que parecían hormigas, los árboles que parecían pelusas de un jersey verde que nunca se puso. Y las fuentes parecían lagos vacíos o océanos secos.  Bajó lentamente, con cuidado de no golpear su capa con ninguna farola.  Lo que vio lo desconcertó.  Había muchas cosas malas: gente que tenía miedo, otros que sonreían sin alegría, otros que habían perdido los motivos.  En cambio, también había cosas geniales: personas que se querían, otros que bailaban, otros que ayudaban a los demás, familias sin parentesco.  Y se asustó.  Pensó: "¿Y cómo voy a saber cuando tengo que salvarlos o no?" ya que las cosas malas formaban parte de ellos.  Día a día se fue dando cuenta de que no había nada que hacer. Ellos podían reír, podían llorar, ...