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Mostrando entradas de 2010
Y si el Universo acaba mañana
que no me dé la tabarra
con frío o calor
hielo o fuego
¿A quién le importa si es explosión o gemido?

Si es el fin,
si todo acaba, no habrá más vuelo
así que voy a hacer todo lo que puedo
saltar, gritar, volar.

Naces y vives solo,
nadie está contigo,
pero esos hilos que él convino
son más fuertes que el olvido.

Nada muere, todo cambia,
y si todo acaba mañana,
podré decir orgullosa
que andé con la cabeza alta.

Lo admito, la rima no es lo mío, ni la métrica...
Es increíble lo bien
que puede hacer sentir
cualquier cosa que pase
si lo has pasado mal.
Una sonrisa.
Una carcajada incontrolable
en clase de historia.
Un grito descontrolado
Aunque sólo sea una buena
conversación, una buena
persona.
Tú, en definitiva...
Gracias, Ally Pally
Esas decisiones no tomadas,
esas que tomaste.
Todo lo que hiciste
y lo que no hiciste.
Lo que quisiste hacer
pero no te lo permitiste.
Aquellos errores cometidos
aquellos no cometidos.
Todas las veces que tu razón
fue más rápida que el corazón
e hizo que tu vida se rompiese
en mil pedazos.
Cuando el corazón fue lo único
y fuiste feliz.
Cuando te dolió.
Cuando pasaste noches en vela
pensando en aquello que hiciste
o en lo que deberías haber hecho.
Cuando no sepas qué hacer,
cuando sepas exactamente qué hacer...
Decide cuando fuiste tú, repítelo
una y otra vez hasta que te quede
grabado.
A lo mejor hubo momentos en
que no fuiste tú mism@, pero
no olvides que tú eres todo
lo que has hecho, lo que no,
lo que harás, lo que no.
Todas y cada una de tus decisiones
y de tus impulsos.

rebelde con causa

Harta de seguir el rollo al mundo.
Sí, paso de tu cara y de tus chorradas,
hace tanto que no hago algo mal
a propósito, que no puedo hacerlo sin que
me tiemblen las piernas.
Y, ¿sabes qué? Que paso de eso.
Se acabó. Y no, no soy rebelde sin causa.
Soy rebelde con causa.
Toda mi vida intentando gustar a todo
el mundo, obedeciendo mientras
agachaba la cabeza.
Tanto, tanto tiempo, que casi creí que
yo era esa persona. Hasta hoy.
Hoy he sabido que me han comido
la cabeza. Todo lo que he aprendido
sobre cómo comportarse, cómo hablar...
pero yo no soy la gente.
Allá cada uno con su vida, pero yo no
quiero gastarla.
Por todas esas personas que realmente
significan algo para ti.
Para las que están ahí cuando necesitas
alguien con quien hablar, alguien a quien
escuchar hablar o simplemente para cuando
no quieres soledad.
Para esas personas que entienden que a
veces si te apetece esa soledad.
Para esas que saben cuales son tus luces
y tus sombras.
Que quizá no conocen tu
pasado, pero que quieren compartir tu
futuro.
Que saben que no siempre se llora de
tristeza ni se rie de felicidad.
Que saben que para siempre puede ser
para siempre o nunca puede ser siempre.
Que nunca sabrán muchas cosas de ti, pero
te querrán igual.
Porque donde está tu corazón, está tu
tesoro.
Es el momento de dejarlo.
Ya llevas demasiado
tiempo así.
Acéptalo.
Estás solo. Sí, hay
gente a tu alrededor, a parte
de sonidos, olores.
Pero eres tú quien debe
cuidar de ti.
Quierete como si solo
te tuvieras a ti.
Porque eres tú quien
va a preocuparse
por ti.
Puedes perderlo
todo, pero nunca te librarás
de ti mismo.
Así que te irá mucho mejor
si no te haces rabiar.
Escucha a tu corazón y
déjate llevar por ti.
Miré a mi alrededor. Todo era desconocido. Esas caras
no eran las que yo conocía.
¿ No eran esas las personas que yo recordaba?
¿No eran ellas las que me entendían?
Al parecer sí, y se supone que yo me sentía a gusto
con ellas. A lo mejor esas cosas cambian. Dicen
que la decisión que tomes en un sólo segundo lo
puede cambiar todo. Y creo que conozco ese
segundo. El segundo en que decidí pasar de todo.
Ser yo misma sin importarme lo que piensen esas personas
a las que conocía.
Y no es que esas personas hayan cambiado, o quizá sí.
Hay personas que marcan, palabras que te cambian,
y momentos que duran para siempre.
Pero, en realidad, las cosas pasan porque tienen
que pasar, no hay que buscarles una razón, hay
que aceptar que han ocurrido y seguir adelante.
Sí, los cambios pueden ser buenos o malos,
pero depende de cómo los mires.
Y a mí me gusta verlos como buenos
¿Qué tal si te callas?
Todas esas palabras no te van a servir de nada.
Si lo que pretendes es demostrar que hablas bien,
no hace falta, a mí no me importa.
Por tu boca salen baratijas que no sirven para nada.
Si quieres enseñar algo a alguien, algo de verdad, piensa
antes de hablar.
Vale, todos sabemos que te encantas, que estás súper
segur@ de que tu manera de actuar es original, genial y
maravillosa. Pero sería maravillosa si actuaras, porque
tú no tienes manera de actuar, porque no actuas.
Si por un momento dejaras dfe mirarte el
ombligo y levantaras la vista a tu alrededor te darías
cuenta de que tu vida son sólo palabras.
¿Dónde estás tú?
¿Acaso eres una palabra?

No hay nada que hacer?

Nos levantamos todos los días pensando
que el día volverá a ser exactamente
igual al anterior.
Que, al fin y al cabo, no podemos
hacer nada para cambiarlo. Siempre
con esa extraña sensación de que no
vivimos por nosotros mismos, sino la
vida que los demás quieren que vivas.
Y de que todo eso que crees parece
desfasado en esta sociedad rara, que
nada de lo que hagas va a cambiar
esto. Que los demás van a seguir
pensando que no eres más que un
bicho raro y por eso no harán caso
de nada de lo que digas.

Pero sé tú mismo y te darás cuenta de que en
realidad todo sigue igual, pero tú no tienes
porqué vivir en el "mundo real"