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Mostrando entradas de 2014

Cambios

¿Para qué cambiamos?
¿Para qué crecemos?
¿Cambiamos por nosotros? ¿Para conseguir algo? ¿A alguien?
A veces ni nos damos cuenta de que cambiamos. Pero lo hacemos. Cada día.  Y todas esas cosas nuestras que ya no están, ¿dónde están? ¿a quién se las hemos dado? Todas esas personas que podríamos haber sido, ¿ya no existen?  Esa gente a la que habríamos conocido, ¿nunca aparecerá?
Aprender y cambiar son la misma cosa.  Y crecer.  Y reír, 
Y es que al final, cambiamos por los demás.  No para tenerlos. No para cambiarlos. No por miedo. Cambiamos por aquellas personas a las que queremos.  Aquellas personas que nos hacen ser mejores. Aquellas personas que entienden. Nada en concreto. Simplemente lo hacen.
Quizá pase lo que pase teníamos que conocer a estas personas, Y reír. Y crecer. 
Y lo mejor de todo es que estos cambios no se van. Pasará el tiempo, y estas personas también habrán cambiado. Habremos dejado de quererlas. O no. Pero siempre habremos cambiado para ellas. 
Y sólo podemos dar…

El superhéroe

Érase un superhéroe que un día se dió cuenta de que volaba. Cuando estaba en lo más alto, con su capa ondeando al viento y sus brazos extendidos, casi sin querer, miró abajo. Vio todas esas personas tan pequeñas que parecían hormigas, los árboles que parecían pelusas de un jersey verde que nunca se puso. Y las fuentes parecían lagos vacíos o océanos secos.  Bajó lentamente, con cuidado de no golpear su capa con ninguna farola.  Lo que vio lo desconcertó.  Había muchas cosas malas: gente que tenía miedo, otros que sonreían sin alegría, otros que habían perdido los motivos.  En cambio, también había cosas geniales: personas que se querían, otros que bailaban, otros que ayudaban a los demás, familias sin parentesco.  Y se asustó.  Pensó: "¿Y cómo voy a saber cuando tengo que salvarlos o no?" ya que las cosas malas formaban parte de ellos.  Día a día se fue dando cuenta de que no había nada que hacer. Ellos podían reír, podían llorar, podían fingir... Pero al fin y al cabo el s…

¿Qué es lo que hay en todas las habitaciones?

¿Qué es lo que hay en todas las habitaciones? Fundas de gafas vacías Botellas de agua vacías Cajones llenos
¿Qué es lo que hay en todas las habitaciones? Paredes blancas O suelos blancos O sueños negros
¿Qué es lo que hay en todas las habitaciones? Despertares Madrugones Insomnios
¿Qué es lo que hay en todas las habitaciones? Personas Palabras Silencios

Una chica del montón

Ella era una chica del montón. Se levantaba pronto y nunca llegaba tarde. Se mordía las uñas pero no se las comía. Se reía echando la cabeza hacia atrás. No le gustaba gritar. Susurraba palabras incomprensibles para casi todos.
De vez en cuando se saltaba algunas clases. Nunca deseaba el mal a nadie. Nunca escuchaba lo que no quería oír. Decía verdades como puños repletos de sonrisas. Acariciaba a los gatos porque le gustaba su olor. Sonreía a los desconocidos y no pedía perdón.
Esta chica se hizo mayor. Quiso, fue querida, perdió. Se seguía mordiendo las uñas. Ahora llegaba tarde algunas veces. Otras veces no llegaba.  Se rodeó de gente que entendía sus palabras.
No deseaba el mal a nadie.  Seguía saltándose algunas clases. Conoció un gato y lo apellidó Springsteen. Lo acariciaba cada mañana. Aprendió a decir perdón cuando importaba. En realidad, nunca fue una chica del montón.

Seres únicos

Decidme que no sólo me pasa a mí.

Que no soy la única que encuentra sitios para gritar. Que cuando no los puedo compartir me siento triste, porque un lugar maravilloso para ser infinitos se irá.

Que mira a la gente a los ojos pensando en qué amor esconden. Que creo que todos tenemos historias fascinantes que contar. Que todos somos un gran misterio. Que en él reside nuestra grandeza.

Que prefiere ver a las personas como estrellas en potencia que como fracasados.

Que miro las sombras siempre, aunque sé que se van a alargar.

Que confío en que todos los domingos sean astrománticos.

Que me niego a ver en ti una amenaza.

Acércate, sé yo.