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Paraules d'amor

Me gusta el amor.
Me encanta.

Últimamente estoy escuchando muchas canciones románticas y fijándome en la letra.
Y me estoy dando cuenta de que lo que nos gusta del amor es sentirlo.

Nos da igual la otra persona, o prácticamente. Las canciones de amor no tratan de la otra persona. Tratan del que ama.

"Yo te amo con la fuerza de los mares, YO..."
Ésta es la más evidente, ya que todos la cantamos hasta con el énfasis en el "yo".

Pero absolutamente todas.

"Oh, my love, my darling
I've hungered for your touch, a long lonely time".
 Aquí al menos dice "your touch".

Esta idea me gusta y me disgusta al mismo tiempo. En parte, no me gusta que seamos tan egoístas. ¿Hasta cuando nos enamoramos vamos a pensar en nosotros?

Pero, por otro lado, creo que es bonito. El hecho de que pienses en cómo tú te sientes por el amor de esa persona hace que te quieras a ti mismo, aunque sólo sea un poquito.

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Revolución 15 - Música para el optimismo

Estas últimas revoluciones me están encantando. Aunque en esta en concreto no lo he hecho bien hasta ahora.

Os cuento. A mí me ENCANTA crear listas de reproducción. Asociadas a un sentimiento, a una persona, a lo que sea.

Ahora mismo estoy pasando por un duelo. Me gusta pasarlo mientras estoy coja porque así mi ajetreo habitual no está, y estoy siendo más consciente de cuáles son mis fases del duelo, creando nuevos mantras, etc.

Mi primera fase (una fase que duró muy poco) fue de negación. "Nada es irreversible" "puede que no sea definitivo". Lo típico. Una semana después superé esta fase, y entré en la fase de tristeza. Durante estas semanas de la fase de tristeza he ido intercalando listas de reproducción. A ratos escuchaba la lista de canciones marchosas de Mònica, a ratos escuchaba una lista que se llamaba "Broken Heart".
Mis canciones favoritas en esta lista eran: Stay with me, de Sam Smith; Someone like you, de Adele; Goodbye my lover, de James Blun…

He perdido mi diario

Sí. He perdido mi diario y no hay forma de encontrarlo.
Pero no pasa nada.
Puedo resumir el día en mi nueva decisión:
voy a crear un nuevo blog.

No quiero abandonar este (más de lo que ya está), pero creo que estoy en una nueva etapa
de mi vida.
Nueva etapa, nuevo blog.

Doy gracias al año pasado por todo lo que la vida me ha enseñado sobre los demás y sobre mí misma.
Doy gracias a todos los que me han acompañado, a los que he reencontrado y a los que ya no quiero más.
Parece que esté recogiendo un Óscar.

En fin, aunque ya os lo contaré en mi nuevo blog, os resumo mi nuevo proyecto:
Voy a escribir (por ahora) un blog semanal. Sobre una persona, una película, algo que me inspire y que me suponga un reto.
Añadiré también alguna imagen o alguna canción que me sirva de inspiración.

Gracias, querido diario.
Gracias a todos los que leáis hasta el final.


Silencio

Me gusta el silencio. Me gusta lo que el silencio dice y lo que esconde.  Me gusta cuando el silencio es incómodo y habla. Me gusta cuando el silencio nos acerca a nosotros mismos. 
Y es que hay silencios que pueden tocarse, que lo llenan todo.  Son como un día de sol, como una tarde de sofá y peli, como una mañana con One Republic de fondo, con unos ojos que miran con amor.  Son como pasear por Barcelona de noche, cuando todos van a algún sitio.  O como inspirar muy hondo en un buen momento, para cargarte de felicidad los pulmones.
Y es que son los silencios que dicen la verdad. 
Si eres feliz en silencio, puede que  lo seas para siempre.