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Revolución 11 - Date un baño de luz azul

La idea es la siguiente. Si no he entendido mal, la luz natural tiene el espectro de la luz azul (es decir, que dentro del espectro de la luz blanca, tiene la franja que correspondería al color azul). 

En cambio, las bombillas que tenemos en casa, (a no ser que sean de "amplio espectro", es decir, específicas para que se asemejen a la luz natural), no incluirían el azul dentro de su espectro. Por esto es importante que intentemos pasar más tiempo en el exterior, que disfrutemos de los beneficios de la luz natural, especialmente si los complementamos con algo de ejercicio físico. 

A parte de ponernos morenos todos hemos notado que el sol nos sienta bien. Hace que aumenten nuestros niveles de serotonina ayuda a funcionar a la vitamina D, que es la encargada de la absorción del calcio, etc. 

No sé vosotros pero yo este año he estado esperando el sol como agua de mayo. Sí, hay sol durante todo el año pero es muchísimo más cómodo salir a tomar un baño de luz azul cuando no hace frío.

Además, se recomienda dormir con la persiana abierta (en caso de que no haya un horario complicado que no lo permita). De esta manera, conseguiríamos que nuestro organismo se active gracias a esta luz, y antes de dormir vayamos apagando la luz, para que nuestro organismo se relaje. 

Ésta es una de esas revoluciones que me va a ayudar a establecer una rutina para este nuevo tiempo. Ya no tengo que estar todo el día con el pie en alto, en un tedioso reposo, etc. 
Ahora empiezo la recuperación, lo que significa que voy a tener nuevos retos y nuevos objetivos. 

Por ahora, mis baños de sol están cubiertos, de sobras, pero no quiero olvidarlo cuando mi vida vuelva a ser un ajetreo constante. 

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Verano

En otra vida, yo fui agua.
Agua de mar, salada y fresca.
Iba y venía entre la arena de la playa.
Saludaba a los bañistas habituales en verano,
y me reía con las bañistas locas del invierno.

Me calentaba con el sol, reflejaba su luz.
Albergaba dentro de mí muchísimos animales bellos,
libres y brillantes.

Mis tonos eran siempre azules, pero no eran iguales nunca.
Ni dos días seguidos, ni siquiera dos momentos seguidos.

A veces subía la marea, otras no.

Me sentía atraída por la luna, por sus cráteres y su luz blanca.

Jugaba con la arena, la mecía entre mis manos.
Cogía las rocas más grandes y la transformaba en arena fina y blanca, o negra, o roja.
Me encantaba dejarla toda llena de mi espuma blanca y salada, como yo.

Me gustaba ayudar a curar rápido las heridas. Aunque a veces escocía.

Me enamoré del viento, y me movía siempre a su ritmo.

Creo que nunca he dejado de ser agua.

Ojalá llegue pronto el verano.


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Qué fuertes.

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Aunque la vida se revuelva, y tiemble, e incluso quiera salir corriendo.

Ellas, que no se rinden nunca. Que los viven a tope. Todos los momentos.
Me encanta esa energía, la sensación de que ese momento es único.
Porque sólo estás ahí, y lo que pasa es único.

Mis niñas con pasión, mis niñas bonitas.
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Que al ser felices conmigo, hacen que yo también sea feliz conmigo.

Que se enamoran, y se desenamoran, pero sobre todo quieren.
Quieren muchísimo.

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Quiero haceros fotos naturales y que estéis preciosas aunque os gusten más posando.
No podéis ser más bonitas que cuando sois vosotras mismas.

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Otra vez es Año Nuevo

Otra vez se acerca el final de año.  Y como cada final de año (adoro esta época) me pongo a mirar y remirar todas las cosas que han pasado desde hace un año. 
Parece que fue ayer cuando terminó el 2015. Parece que fue ayer cuando escribí mis propósitos para este año.  Y algunos se han cumplido, otros no.
Yo no podía llegar a imaginar lo que el mundo me deparaba este año. Toda la gente maravillosa que he conocido, todas esas personas especiales que me han hecho tan feliz. Mis amigos de siempre y para siempre, grocs, amigos de paso, amigos nuevos que llegan espero que para quedarse, mi peli-cúrcuma,  mis niños del esplai, los monis guaposos, mis primos maravillosos, mis papis, mi sista. 
Estoy muy orgullosa de mí misma. He conseguido cambiar muchas de esas cosas que no me gustan de mí.  Y lo he hecho porque he querido.  Con mi esfuerzo.
Ayer estuve hablando con mi profesora de yoga, (en realidad es profesora de mil cosas, pero siempre la llamo así) y me dijo algo que me encantó.  Me dij…