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Revolución 11 - Date un baño de luz azul

La idea es la siguiente. Si no he entendido mal, la luz natural tiene el espectro de la luz azul (es decir, que dentro del espectro de la luz blanca, tiene la franja que correspondería al color azul). 

En cambio, las bombillas que tenemos en casa, (a no ser que sean de "amplio espectro", es decir, específicas para que se asemejen a la luz natural), no incluirían el azul dentro de su espectro. Por esto es importante que intentemos pasar más tiempo en el exterior, que disfrutemos de los beneficios de la luz natural, especialmente si los complementamos con algo de ejercicio físico. 

A parte de ponernos morenos todos hemos notado que el sol nos sienta bien. Hace que aumenten nuestros niveles de serotonina ayuda a funcionar a la vitamina D, que es la encargada de la absorción del calcio, etc. 

No sé vosotros pero yo este año he estado esperando el sol como agua de mayo. Sí, hay sol durante todo el año pero es muchísimo más cómodo salir a tomar un baño de luz azul cuando no hace frío.

Además, se recomienda dormir con la persiana abierta (en caso de que no haya un horario complicado que no lo permita). De esta manera, conseguiríamos que nuestro organismo se active gracias a esta luz, y antes de dormir vayamos apagando la luz, para que nuestro organismo se relaje. 

Ésta es una de esas revoluciones que me va a ayudar a establecer una rutina para este nuevo tiempo. Ya no tengo que estar todo el día con el pie en alto, en un tedioso reposo, etc. 
Ahora empiezo la recuperación, lo que significa que voy a tener nuevos retos y nuevos objetivos. 

Por ahora, mis baños de sol están cubiertos, de sobras, pero no quiero olvidarlo cuando mi vida vuelva a ser un ajetreo constante. 

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Estas últimas revoluciones me están encantando. Aunque en esta en concreto no lo he hecho bien hasta ahora.

Os cuento. A mí me ENCANTA crear listas de reproducción. Asociadas a un sentimiento, a una persona, a lo que sea.

Ahora mismo estoy pasando por un duelo. Me gusta pasarlo mientras estoy coja porque así mi ajetreo habitual no está, y estoy siendo más consciente de cuáles son mis fases del duelo, creando nuevos mantras, etc.

Mi primera fase (una fase que duró muy poco) fue de negación. "Nada es irreversible" "puede que no sea definitivo". Lo típico. Una semana después superé esta fase, y entré en la fase de tristeza. Durante estas semanas de la fase de tristeza he ido intercalando listas de reproducción. A ratos escuchaba la lista de canciones marchosas de Mònica, a ratos escuchaba una lista que se llamaba "Broken Heart".
Mis canciones favoritas en esta lista eran: Stay with me, de Sam Smith; Someone like you, de Adele; Goodbye my lover, de James Blun…

Silencio

Me gusta el silencio. Me gusta lo que el silencio dice y lo que esconde.  Me gusta cuando el silencio es incómodo y habla. Me gusta cuando el silencio nos acerca a nosotros mismos. 
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Y es que son los silencios que dicen la verdad. 
Si eres feliz en silencio, puede que  lo seas para siempre.

Música para vivir

La música parece algo extraño. A veces nos parece que es algo superfluo. Creemos que fácilmente podríamos vivir sin ella. Sin embargo, siempre nos acompaña.  Nuestra vida está repleta de pequeñas  canciones que escuchamos.  La melodía del tren, que es diferente  de la del metro o el autobús.  La de los anuncios de la tele, las canciones tradicionales,  las canciones que todo el mundo sabe y no conoce por qué,  las canciones que nos hacen reír,  las canciones que nos hacen soñar,  las canciones que nos hacen enamorarnos. La vida en sí es una melodía.  Es un conjunto de notas,  algunas más graves, otras más agudas.  A veces nos gusta como suena el conjunto  y a veces lo odiamos.  A veces creemos que necesitamos la música de fondo,  y otras una melodía solitaria es la que llena nuestros segundos. Al fin y al cabo, es cierto que podríamos vivir sin música, pero yo prefiero no hacerlo.
Mi inspiración de hoy.