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Revolución 7 - Viaja sin moverte de casa

Esta revolución está pensada para relajarte. Debes visualizar un lugar tranquilo, ese lugar en el que te gustaría estar. Ahora mismo ya estoy relajada, quizás no tranquila, pero vamos, que mi vida no es un tren sin frenos.

Primero, he empezado a buscar pisos en Airbnb (soñar es gratis, ¿vale?). Me encantaría viajar a Italia o a París, a un lugar lleno de tranquilidad, donde la gente hable una lengua distinta a la mía y que es música para mis oídos (de vez en cuando veo una película en francés así sin subtitulos ni nada sólo por el gusto de escuchar el idioma). 

Luego he pensado que eso estaría muy bien, que sería muy relajante y me llenaría mucho. Pero...
No es lo que más me apetece. Yo, cuando pienso en viajar pienso en coger un avión, o hacer un largo viaje en tren o en coche. 

Pero, viajar con la mente es otro tema. Ahora mismo, viajando con la mente, donde más me apetece ir es  a bailar. Salir de noche, maquillarme, incluso ponerme tacones (unas botas de estas que si no no aguanto). Bailar y bailar hasta no poder más, cantar las canciones que me sepa e inventarme las que no.  
Hacer amigos de esos que no volverás a ver más, y tener conversaciones profundas sobre la vida, y dormirme de vuelta a casa.

Ahora que ya muevo el tobillo, cada vez es más posible. 

Comentarios

  1. Qué bonito hablas. Gracias por compartir parte de tus sueños y ánimos con el tobillito :)

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Verano

En otra vida, yo fui agua.
Agua de mar, salada y fresca.
Iba y venía entre la arena de la playa.
Saludaba a los bañistas habituales en verano,
y me reía con las bañistas locas del invierno.

Me calentaba con el sol, reflejaba su luz.
Albergaba dentro de mí muchísimos animales bellos,
libres y brillantes.

Mis tonos eran siempre azules, pero no eran iguales nunca.
Ni dos días seguidos, ni siquiera dos momentos seguidos.

A veces subía la marea, otras no.

Me sentía atraída por la luna, por sus cráteres y su luz blanca.

Jugaba con la arena, la mecía entre mis manos.
Cogía las rocas más grandes y la transformaba en arena fina y blanca, o negra, o roja.
Me encantaba dejarla toda llena de mi espuma blanca y salada, como yo.

Me gustaba ayudar a curar rápido las heridas. Aunque a veces escocía.

Me enamoré del viento, y me movía siempre a su ritmo.

Creo que nunca he dejado de ser agua.

Ojalá llegue pronto el verano.


Paraules d'amor

Me gusta el amor.
Me encanta.

Últimamente estoy escuchando muchas canciones románticas y fijándome en la letra.
Y me estoy dando cuenta de que lo que nos gusta del amor es sentirlo.

Nos da igual la otra persona, o prácticamente. Las canciones de amor no tratan de la otra persona. Tratan del que ama.

"Yo te amo con la fuerza de los mares, YO..."
Ésta es la más evidente, ya que todos la cantamos hasta con el énfasis en el "yo".

Pero absolutamente todas.

"Oh, my love, my darling
I've hungered for your touch, a long lonely time".
 Aquí al menos dice "your touch".

Esta idea me gusta y me disgusta al mismo tiempo. En parte, no me gusta que seamos tan egoístas. ¿Hasta cuando nos enamoramos vamos a pensar en nosotros?

Pero, por otro lado, creo que es bonito. El hecho de que pienses en cómo tú te sientes por el amor de esa persona hace que te quieras a ti mismo, aunque sólo sea un poquito.

Mis niñas fuertes

Qué fuertes son.
Qué fuertes.

Esas personas que cada día se despiertan y abrazan a la vida con los dos brazos.
Aunque la vida se revuelva, y tiemble, e incluso quiera salir corriendo.

Ellas, que no se rinden nunca. Que los viven a tope. Todos los momentos.
Me encanta esa energía, la sensación de que ese momento es único.
Porque sólo estás ahí, y lo que pasa es único.

Mis niñas con pasión, mis niñas bonitas.
Que me sacan una sonrisa con sus halagos,

Que al ser felices conmigo, hacen que yo también sea feliz conmigo.

Que se enamoran, y se desenamoran, pero sobre todo quieren.
Quieren muchísimo.

Yo quiero aprender a querer así, quiero aprender de vosotras.

Quiero haceros fotos naturales y que estéis preciosas aunque os gusten más posando.
No podéis ser más bonitas que cuando sois vosotras mismas.

Daniela, Joss, os quiero y cada día que no os veo os echo de menos.